Beneficios de las frutas y verduras ecológicas

Los beneficios de las frutas y verduras ecológicas son múltiples, pero vamos a comenzar por los más evidentes.

¿Conoces el olor y el sabor de la fruta madurada en el árbol y recién cogida? Si es así ya conoces la frustración que supone morder una manzana insípida del supermercado o añadir tomate a la ensalada y no reconocer su sabor.

¿Nunca te has preguntado por qué las frutas ecológicas huelen mejor y tienen mucho más sabor que el resto de frutas y verduras convencionales del supermercado? ¿Qué provoca que cuando comes una fruta bio te sientas más satisfecho, más saciado?

Una de las razones principales por que los alimentos ya no saben tan bien como en el pasado está relacionada con el deterioro del contenido mineral. Los minerales en realidad forman los compuestos que le proporcionan su sabor a las frutas y a los vegetales. Todos estos problemas se remontan a la salud del suelo en donde se cultivan los alimentos.

Los suelos saludables contienen una gran diversidad de microorganismos, y son estos organismos los responsables de la absorción de nutrientes de la planta, la salud y la estabilidad de todo el ecosistema. La adopción a gran escala de las prácticas de la agricultura industrial ha diezmado los microbios del suelo responsables de la transferencia de estos minerales a las plantas.

Las frutas ecológicas tienen una mayor concentración de componentes bioactivos (por ese motivo se les llama frutas bio) que, al igual que los nutrientes esenciales,  benefician nuestro organismo y ejercen un efecto protector sobre los sistemas cardiovascular e inmunológico, al tiempo que actúan como reguladores naturales de los niveles de azúcar, colesterol o triglicéridos.

Entre las propiedades de las frutas y verduras bio la mayor concentración de componentes bioactivos  contribuye a evitar los desequilibrios que causan malestar, dolencias o enfermedades. Y esto es algo que nuestro cuerpo sabe diferenciar.

Los vegetales orgánicos también tienen en promedio un 48 por ciento menos cadmio, un metal toxico conocido como cancerígeno.

Pero, todas las manzanas son manzanas y los tomates, tomates. Todas las frutas se obtienen de la tierra. Entonces ¿por qué es mejor la fruta ecológica? ¿qué es lo que provoca que posea más componentes bioactivos que la fruta convencional?

Las técnicas de cultivo utilizadas en la obtención de frutas ecológicas marcan la diferencia

Aunque lo que realmente tendríamos que decir es que las técnicas de cultivo no utilizadas en la producción de estas frutas ecológicas es lo que marca la diferencia. Son las técnicas modernas, gravemente invasivas, con uso de pesticidas y fertilizantes, productos químicos e ingeniería genética las que han acabado con gran parte de las propiedades naturales de las frutas.

Las frutas son ahora mucho más bonitas, más atractivas a la vista, más grandes y resistentes a los largos periodos de traslado y almacenaje, pero mucho menos sabrosas y mucho menos beneficiosas para nuestro organismo. Hemos cambiado calidad por apariencia y hemos llegado a olvidar el concepto de “frutas de temporada”, acosfrutas y verduras ecologicastumbrándonos a encontrar todo tipo de variedades en cualquier época de año.

CERCANÍA DEL CULTIVO AL CONSUMIDOR FINAL

Vamos a empezar por el final. Cuando la fruta ya está recogida y lista para ser servida al consumidor final. Este proceso es mucho más cercano en los cultivos de frutas ecológicas. El tiempo que transcurre entre la recogida y la venta al consumidor final tiene que ser necesariamente corto, con lo que se evita que la recogida de la fruta se haga cuando todavía está sin madurar.

ABSORCIÓN DE MINERALES

Para que un alimento crezca completamente sano necesita una gran variedad de minerales que obtiene de la tierra. En la agricultura ecológica la planta se abastece del propio suelo fértil, no necesita fertilizantes químicos como la convencional.

Pero los abonos no naturales no aportan todos los minerales que la planta necesita. La planta crece, pero crece mucho más expuesta a los ataques de bacterias y plagas. Para evitar daños a estas plantas débiles se recurre al uso de pesticidas, pero la planta ( y en consecuencia la fruta) sigue sin haber recibido el aporte natural de minerales que necesitaba.

COMPOSICIÓN Y FERTILIDAD DEL SUELO

En los cultivos ecológicos se respeta la recuperación de la tierra, lo que conlleva más minerales para que  las plantas pueden sintetizar todos los componentes bioactivos que necesitan y gracias a ellos desarrollar un sistema inmunológico más fuerte.

En el cultivo convencional no se respeta esta recuperación de la tierra, se utilizan pesticidas que reducen la fijación de nitrógeno en la tierra, lo que produce una disminución de su fertilidad y riqueza, además de ser altamente tóxicos para las abejas y otros insectos polinizadores.

El cultivo intensivo y uso de pesticidas degrada el suelo y provoca que las plantas no puedan absorber todos los nutrientes y minerales necesarios para sintetizar sus componentes bioactivos. Esto es lo que conlleva a que una fruta o verdura convencional contenga menor concentración de nutrientes que una ecológica.

Algunos datos de las frutas y verduras orgánicas

Las frutas y verduras ecológicas  son muchísimo más ricas en antioxidantes (hasta un 40%) por lo que tienen un efecto muy beneficioso para el organismo.

En cuanto a los cereales de grano orgánico tienen hasta un 12% más de proteínas que los cereales convencionales.

En algunas hortalizas de hoja, se ha encontrado  hasta un 90% más de vitamina C,  en los cultivados de forma orgánica que en los convencionales, según un estudio de la  Research Association for Organic Food Quality and Health (Asociación de Investigación para la Calidad de los Alimentos Orgánicos y la Salud).

Estos resultados, junto con la seguridad de no estar ingiriendo productos químicos que a corto o largo plazo resultan muy perjudiciales para el organismo, hacen del las frutas y verduras orgánicas productos de calidad muy superior a los convencionales.

En atención a las ventajas potenciales y constatadas en el aspecto nutritivo de los alimentos orgánicos, es probable que los estudios futuros se centren en dilucidar el efecto del consumo continuado de alimentos orgánicos en la salud humana. En los ensayos en laboratorio, la evidencia cada vez es mayor en relación a la proliferación celular y la reparación del ADN a favor de los orgánicos.